El marketing en la pequeña empresa es uno de los detalles más olvidados de las pequeñas empresas y los autónomos. Muy recurrente es el «Vuelva usted mañana» o «Ya le enviaremos la factura por correo».
Cuando redactamos un email, y lo personalizamos en el envío ganamos puntos. No es lo mismo que te trates al cliente por su nombre, Sra Marga, Sr Horacio, que un simple «estimado cliente» o sin estimado.
Y más importante es un control en las campañas de email que hacemos. Ningún hombre querrá recibir artículos de belleza femenina.
Nos gusta que nos traten por nuestro nombre, tanto que nuestro propio nombre es el nombre más dulce que conocemos.
Para esto están los CRM, un control de relaciones con clientes, podrás saber que producto ha comprado, cuando, y que producto le puede interesar.
Además el marketing en la pequeña es desde la alfombrilla de la puerta de entrada, la colocación y distribución en la tienda, el aroma y también la ausencia de aroma de la tienda.
La distribución de los productos, la colocación genera en el cliente sensaciones, tanto se puede generar abundancia de un producto para dar la sensación que está de oferta o la escasez. El minimalismo en el comercio se emplea para dar valor al producto, generar una llamada de atención sobre el diseño del producto. ¿Qué quieres expresar de tus productos?